sábado 12 de marzo de 2011

Follando a gusto con mi cuñada

Son varias veces las que me he masturbado a salud de mi cuñada sandra pensando lo rico que seria terminar en su culo, cuando hago el amor con mi esposa imagino que es ella y son rios de leche los que me salen, pero nunca pense que mi sueño se hiciera realidad tan pronto,ella es madre soltera y hace 1 mes me llamo que le arreglara su lavadora, estaba componiendola cuando note su tanga tirada a un lado.

A mi siempre me ha encantado ver chicas desnudas y mi cuñada es mi obsesion, me encanta espiarla mientras se baña desnuda, por eso cuando vi tirada la tanga de ella no pude evitar olerla produciendome una ereccion tremenda y goteandome unas gotas...de semen sintiendo rikisimo,no pude darme cuenta que estaba ella mirando por la ventana lo que yo hacia,suspiraba y pensaba en ella,de repente me dijo:luis,que haces con eso!!pero se reia,me dio tanta verguenza que la tire al suelo,no,no la tires,me dijo,te veias muy excitado,no cojes con mi hermana?

ven,traete mi tanga y sigue oliendola, cual fue mi sorpresa,te voy a dar otra pero esa la traigo puesta,se la empezo a quitar y que delicia,lo tenia muy rasurado,con pocos pelitos mojados,me hinque y se la empece a mamar,fuimos a su cuarto y y la abri de pernas acomodandonos en un delicioso 69,no lo creia!!cojijmos mucho,nos mamamos todo y cuando se le descomppone algo me vuelve a hablar,es una delicia cojerse a la cuñada.
, gozar con ella y follarla bien folladita, te sonríe mejor en la mesa en los encuentros familiares.

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domingo 20 de febrero de 2011

Amor, sexo y tarot

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lunes 15 de noviembre de 2010

Follando con una pijita madrileña.

¿Alguna vez has fantaseado con hacerlo con un desconocido? A mi esa fantasía se hizo realidad.. Era un día cualquiera en la playa. Estaba con mis amigas tomando el sol tranquilamente cuando al darme la vuelta, me fijé en que detrás de mi había un chico guapísimo. Nuestras miradas se encontraron y en seguida noté como un calor iba invadiendo mi cuerpo. Era una sensación rara, nunca me había pasado pero aquel chico me atraía de una manera increíble. Aquello no podía ser, necesitaba refrescarme así que me metí en el agua. Fui alejándome poco a poco de la orilla hasta llegar a un sitio donde no había nadie cerca. Necesitaba hacer algo para relajarme, aquel chico me había puesto a mil sin ni siquiera tocarme. Note como mis pezones estaban bien duros gracias a él. Lentamente, mi mano fue acariciando todo mi cuerpo, desde mis tetas, hasta llegar al lugar entre mis piernas, tan caliente y húmedo. Mis dedos recorrieron todo, lo tocaron todo, haciendo que mi deseo aumentará cada vez más. De repente, note como algo me tocaba la pierna y me asusté. Algo me había rozado y no sabía que era, de lo que si estaba segura era de que era demasiado grande para ser un pez. ¿Alguien habría visto lo que estaba haciendo? Decidí no arriesgarme más y volver a la playa. Al llegar me tumbé en mi toalla y disimuladamente, me gire para ver a aquel chico. El no me veía así que aproveche para mirarle bien y deleitarme viendo aquel magnífico cuerpo. De nuevo noté aquel calor, aquella pasión y lujuria que me llenaba el cuerpo. No pude más y fui a los baños del chiringuito más cercano, necesitaba aliviarme. Al entrar, alguien me empujó contra el baño haciendo que me metiese rápidamente en él. No me dio tiempo a ver quien era por lo que me asusté, pensaba que algún loco iba a violarme. Cual fue mi sorpresa al ver que mi querido “violador” era ese chico de la playa. Me apoyó contra la puerta del baño y empezó a besarme de una manera como nunca me habían besado. En nuestros besos se notaba la pasión que sentíamos. Una de sus manos agarró mi culo mientras que la otra se dedicó a tocarme entera. No dejó ni una sola parte de mi cuerpo sin tocar. Su mano acarició mis tetas, las masajeó suavemente a pesar de lo violentos y excitantes que eran sus besos. Pellizcó suavemente mis pezones, haciendo que se pusieran aún más duros de lo que ya estaban mientras su boca se dedicaba a besar mi cuello. Poco a poco su boca bajó a mis tetas, las lamió y chupó como si se le fuese la vida en ello y a mi me mataba de placer haciendo que mis jadeos rápidamente se convirtieran en suaves gemidos. Él cada vez se pegaba más a mí haciendo que su polla bien dura se clavase en mi cuerpo. Ninguno de los dos podía mas, necesitaba sentirle dentro de mí. Y en ese momento, fue como si leyera mi pensamiento. Me quitó muy rápidamente mi braguita de bikini y el se quitó su bañador y de una sola embestida, me penetró. No pude disimularlo y mi grito de placer se oyó por todo el baño. Eso le puso aún más y sus embestidas fueron cada vez más rápidas, más violentas. Agarraba mi culo para pegarme más a él, para que notase bien al fondo su polla. Aquello me estaba matando de placer, no dejaba de gritar. Le pedía más y más y él no dejaba de penetrarme. No tardamos en corrernos, los dos a la vez; y os aseguro que el orgasmo que tuve fue fantástico. Espasmos de placer recorrían todo mi cuerpo, mis gritos fueron más fuertes que nunca y yo pensaba que aquel orgasmo no terminaría nunca. El placer que sentí fue.. increíble, simplemente indescriptible. Al terminar nos vestimos, nos besamos dulcemente y salimos del baño. Cada uno se fue por su lado y nunca más he vuelto a verle. Eso sí… nunca podré olvidar aquel estupendo polvo en los baños.
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domingo 31 de octubre de 2010

Mi amiga me buscó las tetas

Los primeros días de mi luna de miel los pasé en la casa que tiene Juan, un tío de mi marido, en un pueblecito de la Costa Brava. No tiene hijos y su mujer, María, es una persona encantadora. Siempre logra la admiración de los hombres y la envidia de las mujeres. Nos llevó allí un asunto de trabajo, así que mientras mi marido y su tío se ocupaban de contactar con algunos empresarios, María y yo íbamos a la playa, a pasear y de compras.


Una noche nos acercamos a cenar a la playa y nos quedamos a la fiesta porque nuestros maridos se retrasarían hasta altas horas de la madrugada. Estuvimos cenando, bailando y acabamos bañándonos desnudas como la mayoría de la gente hacía a partir de las doce de la noche. Ella acaparó toda la noche la mirada de los hombres y los comentarios de las mujeres. Tiene un cuerpo muy femenino, pero sobre todo tiene una personalidad arrolladora. Los roces involuntarios en el agua se prolongaron en la arena al vestirnos y se convirtieron casi en caricias cuando nos duchamos en casa y juegos con un consolador que ella llevaba.


Envueltas en toallas salimos a la terraza del jardín para ver las estrellas y tomar mi primer güisqui. Yo sólo tenía veintidós años y nunca había bebido licores. El alcohol nos desinhibió y las palabras brotaron en abundancia. La adulación fue mutua. Le dije que era la envidia de las mujeres y ella me dijo que yo tenía una juventud muy hermosa. Inconscientemente me estaba humedeciendo por dentro y cada vez que me rozaba me entraba un escalofrío. Pensaba que cuando llegase mi marido le haría el amor hasta derretirme. La desnudez bajo la toalla me excitaba, me dijo que se excitaba como cuando hacía sexo webcam con chicas relax y sentía los pechos hinchados y la necesidad de acariciármelos.


María también estaba excitada y con la excusa del calor dejó ver sus muslos y la mayor parte de sus pechos. Me levante a buscar agua fresca. Al volver, los efluvios del alcohol habían nublado mi equilibrio y estuve a punto de caer. Ella me sujetó y terminé sentada en su regazo. Reí nerviosa y ella me abrazó. Su piel se rozó con la mía y perdí el sentido momentáneamente. Cerré los ojos esperando un milagro. Y ocurrió. Sentí en mis labios una dulzura y un calor que me llenaban todo el cuerpo. Abrí los ojos y me asusté. María me besaba mientras me miraba. Me separé bruscamente sin dejar de mirar aquellos ojos negros tan hermosos. Estaba paralizada. Ardía de deseo y temblaba por los nervios pero deseaba sexo con pasión y sensualidad.

Cogió mi cara entre sus manos y volvió a besarme. Yo me entregué por completo a sus labios y a su boca. Su lengua buscaba la mía y se la ofrecí porque no ninguna fuerza hubiera podido separar nuestras bocas. Sus manos se deslizaron hasta mis senos y sus dedos atraparon mis pezones. Sus caricias los endurecieron y el placer me asfixiaba, pero no quería separarme de aquellos labios tan dulces. Se separó para mirarme de nuevo con una mirada tan lujuriosa que me mojé toda. Me besó en el cuello, en los hombros y al fin llegó a mis tetas. Unas tetas redondas y regordetas, muy diferentes a los preciosos pechos ovalados que tiene ella. Sus pezones miran hacia arriba y coronan las más hermosas tetas que nunca he visto. Su mano llegó a mis muslos y los acarició por fuera y por dentro. Sacó un consolador que llevaba y me acarició con él. Las piernas se me abrían ofreciendo mi sexo a sus caricias. El vello que rodea mi vulva y cubre todo mi pubis y mis ingles estaba empapado con los flujos que manaban de mi vagina. Enredó sus dedos con mi vello y acarició todo el pubis, las ingles y los labios mayores.

Finalmente, sus dedos separaron mis labios y me acarició con tanta intensidad que hubiera gritado si su boca no se hubiese adueñado nuevamente de la mía. Era tan delicioso el momento que me dejaba llevar por sus movimientos. Llevó mi cara hasta su cuello y lo besé. Luego la bajó hasta sus pechos y los lamí, besé y chupé los pezones oscuros y enormes como dos avellanas. Seguí bajando hasta su estómago y su tripita. El vello negro de su pubis estaba a unos centímetros de mi boca, pero primero lo acaricié con mi mano antes de pasar mis dedos levemente por su vulva. Ella también estaba empapada y su flor se abrió al primer contacto. Sus labios eran como pétalos suaves y mojados, Su clítoris tenía el tamaño de una aceituna y mi boca se adueñó de él con ansiedad. Sus gemidos me excitaban aún más y pegué los labios de mi boca a los de su vulva y mi lengua buscó la entrada a su vagina y su clítoris. Recordé cuando mis primeras aventuras con amigas en el chat de chicas desnudas.

Así una y otra vez hasta que un orgasmo abundante llenó mi boca de un líquido espeso que no tenía otro sabor que el del placer. Sus piernas abrazaron mi cabeza y mi boca se llenó de su sexo durante varios minutos. Una de mis manos hurgaba en mi vulva buscando esa explosión que ella había depositado en mi boca, pero fue ella quien me tumbó en el suelo y besó todo mi cuerpo, desde la boca hasta los tobillos. Volvió hasta el pubis y mordisqueó el vello antes de acariciar con su lengua cada milímetro de mi vulva. Estuve a punto de alcanzar un orgasmo irreconocible, pero ella se desvió a mi ano y lo besó y acarició con su lengua durante unos minutos produciéndome un deseo de ser penetrada. Leyó mi pensamiento e introdujo la punta del dedo corazón y su boca besó mi vulva con tanta fruición que no pude resistirme a la llegada de un gran orgasmo que me abraso todo el cuerpo. Estaba tan húmeda que su cara resbalaba entre mis piernas. El placer se mantuvo ardiente y sus labios mantenían mi vulva deseada. Mi cuerpo empezó a contonearse con sus caricias y sentí que un nuevo arrebato de placer me bajaba por las entrañas. Antes de darme cuenta estaba sintiendo un nuevo orgasmo que me trajo la mayor felicidad que he tenido jamás,

Celebramos con un beso muy dulce mi facilidad para sentir tanto placer. Su mano continuó acariciando mi pubis y mi vulva produciendo un nuevo arrebato de placer que terminó en un nuevo orgasmo en apenas un par de minutos. Le pedí que parase porque estaba agotada. Volvió a besarme apasionadamente y me felicitó por tener la capacidad de sentir varios orgasmos seguidos. Volvimos a la ducha, pero ahora las dos juntas. Las caricias con el agua nos aliviaron la excitación y nos fuimos cada una a nuestra cama pensando la una en la otra y en nuevos encuetros.

De relatosprivados.com

jueves 21 de octubre de 2010

Goce sexual: de Madrid al cielo

Hola. Soy Amanda y quiero contagiaros alegría pero también una reflexión: en este mundo estamos cuatro días, hay que pasarlo bien, sonreir a la vida, ser felices y gozar, disfrutar de los amigos, de uno mismo, del deporte....Ser felices y sonreir a la vida.



Gozar de los amigos, viajar, hacer deporte, tener actividad y, dentro de la actividad, el goce sexual es muy importante.


Si llevamos una vida activa sexualmente, sana, feliz, seremos más felices y haremos más felices a los que nos rodean y nuestra sexualidad será más gratificante y el goce sexual más intenso.


Es como un círculo vicioso, goce sexual, felicidad, felicidad, más goce sexual. Uno incrementa el otro.


¿Cómo lograr el goce sexual? Compenetración con nuestra pareja o encontrarnos a nosotros mismos y gozar en la intimidad, solos que todas y todos lo hacemos y es bueno, no como antaño que se llevaba en secreto y no estaba bien visto pero todo el mundo lo hacía.



A mi me va muy bien, cuando estoy en épocas bajas el Clitorix Active que es una crema que se aplica y te pone rápicamente ardiente, sensual, delicada e hiperactiva sexualmente. Me la autoregalo casi cada mes pues potencia el goce sexual de forma intensa y disfruto, tanto sola como con mi pareja y soy feliz, sonrío cada día y doy gracias a Dios, soy creyente por regalarme con cada amanecer un nuevo día.


¿Qué quereis regalarle algo a él para gozarlo vosotras también? El Maxi Penis le aumentará el deseo sexual y hará más gordo y más duro su miembro: goce para ambos.




Los dos productos se pueden usar en la intimidad, digamos sin la pareja, en encuentros con uno mismo y tienen una efectividad probadísima, os lo aseguro. Es importante comprar en un sexshop online, mayor discreción y que use productos de calidad y homologados.


A ser felices y sonreir. Amanda. carseijo@hotmail.com

lunes 18 de octubre de 2010

Bragas con pene


Descripción
Bragas de látex con tres penes.

Todos los penes son de material elástico y deslizante con estrías estimulantes.

- Pene exterior: 16cm, Ø 4cm.
- Pene interior (vagina) 12,5cm, Ø 4cm.
- Pene interior (anal): 10cm, Ø 3cm.

Ideal para mujeres que desean mantener encuentros intimos con la pareja mujer, si quieres comprarlo VISITA: http://www.sexshopsex.net/lenceria-erotica/mujer/latex/braguitas-de-latex-con-tres-penes.html

Y a disfrutar del sexo...Follando a una mujer con pene o haciendo sexo anal con un hombre.


Si quieres ver los productos con los que empecé a gozar y dónde los compraba, entra aquí, es el sexshop de mi amiga Amanda, que me hacía una demostración en vivo y nos consolábamos juntas: